
Se despertó con las manos llenas de mierda.
La habitación estaba casi oscura, olía a humedad, a polvo que se hace efecto Tindal al contacto con la luz del día, a cajas de cartón mojado, a alfombras a punto de podrirse, a pocilga, a jonky que despierta de un viaje y quiere regresar. Estaba atontada, tenía la garganta seca, los ojos pesados como láminas de hierro que quieren cerrarse para siempre.
Una lluvia de preguntas rompía su propio silencio, qué hacía en un lugar al que no sabía cómo llegar, por qué estaba medio desnuda y tumbada en un sillón con resortes vencidos. Cómo era posible que no recordara nada de la noche anterior. Por qué olía a animal salvaje, a periodista secuestrada por la guerrilla, a vagabunda, a invasora de la propiedad privada. Pero sobre todo, se preguntaba -y eso era quizá lo único que verdaderamente la angustiaba- por qué tenía las manos llenas de mierda.
Antes de mover un dedo, trató de pensar con todos sus sentidos. No hubo respuesta en sus oídos, ni en sus ojos, ni en su lengua, todo lo que tenía era esa sensación de barro húmedo en las manos. Quería tallarse los ojos, levantarse de ese mueble inmundo, liberar a las ventanas de esas tablas que evitaban al sol, entender por fin dónde estaba y por qué razón.
Pero cómo podría tocarse los ojos con las manos llenas de mierda. Para qué servían esos dedos que ahora amasaban esa pasta oscura y hedionda. Esos dedos que ya no sabía si podría volver a reconocer.
Un atisbo de serenidad aterrizó en su pensamiento: ella podía ser cualquier cosa, quizá había hecho cosas terribles, tal vez había dado muerte a algunas personas, había traicionado a unos pocos, pero jugar con mierda no, eso sí que no.

8 comentarios:
Celebro tu retorno al cibermundo y, como no podía ser menos, lo haces arrasando con una historia que en realidad son dos enigmas... y ninguno de ellos baladí. Por el lado más visible encontramos el relato angustioso, sin un origen ni un desenlace nítidos, que contiene potencialmente los elementos necesarios para prestarse a una interesante sucesión de capítulos; pero hay también un lado más oscuro, concebido quizá como una alegoría simbólica, donde el despertar de la protagonista nos introduce en la pesadilla de lo real (¿es la "mierda" un equivalente del "dinero"?) y en la inutilidad de perseguir el conocimiento sin una actitud previa de incorruptible autoconfianza.
Un fuerte abrazo.
Me parece bueno el alcance anterior (mierda como dinero).
Ahora sí, comentando en lo que escribiste, me parece bien logrado el ambiente (logro ver lo que leo de ti), fuerte(rudo, crudo), pero de una gran honestidad hacia lo humano. Esa oscuridad que habitualmente nos envuelve, el reconocer que se encuentra allí, con nosotros, que nos enajena, que nos ciega y arrastra a caminos equivocados. El hombre es ante todo un animal.
Saludos Viandante, nos estamos leyendo.
Beso,
J.
Que despierte de esa pesadilla por favor
buen trabajo
saludos
Me hiciste recordar algo d Dali respecto a la mierda y al deseo..
cito:
"la repugnancia es el centinela apostado frente a las cosas que mas se desean..."
Un abrazo!
Gracias a todos,por leer y comentar. He estado un poco inconstante (poco tiempo libre), un tanto ausente (unas cortas vacaciones). La semana próxima prometo volver al ruedo. Tengo unas cosas para colgar y también quiero leer sus blogs. Nos leemos/escribimos muy pronto. Abrazos para todos
Si, jugar con mierda es una mierda. Gracias por escribirme en el "texto" amiga cuas cuas cuas. Por tu piropo que tienen el valor de lo que peso en oro (o sea mi amol gooooldo) jajajaja.
Miss u.
Impresionante comadre!!!, no había leído nada suyo, ahora sé que puedo pasar de vez en cuando a deleitarme. Un abrazo griposo...
DSPER
Impresionante comadre!!!, no había leído nada suyo, ahora sé que puedo pasar de vez en cuando a deleitarme. Un abrazo griposo...
DSPER
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