miércoles 13 de agosto de 2008

La canción de verano


Cierto que el verano inglés no es el mejor ejemplo de sol respladeciente con playas abarrotadas de turistas ni gotas de sudor resbalando por la frente, pero eso no significa que la canción del verano se ausente del cuadro. Puede que no te guste ese tema que suena en todos los clubes, en todos los coches y en cada bar, incluso puede que te moleste sobremanera, pero qué pasaría si por una vez quisieras dejarte llevar por esa ligereza, sueltas la armadura y comienzas a mover el cuerpo al ritmo de esa música tonta y cantas esa letra sin sentido que no puedes dejar de tararear porque ya la memorizaste a fuerza incontables repeticiones.
Tal vez te enamorarías de ese otro cuerpo que sin abrir los ojos le da un sorbo al trago que lleva en la mano, mientras baila la misma tonta música y tarerea ese coro insoportable. Quizá te embrigarías con esas gotas de sudor que caen de su frente a la tuya y acabarían bailando muy juntos, huyendo de la gente que pierde la cabeza por beber demasiado, marchándose cogidos del brazo a otro bar menos animado para seguir bebiendo y jugar en las máquinas tragamonedas, como si cada moneda que perdieran pudiera acaso alargar la espera, evitar ese roce último de dos cuerpos que se desean terriblemente, pero que temen desilusionarse, enamorarse o desbocarse de lujuria.
Posiblemente despertarías en una cama que no es tuya, con el cuerpo cansado por el trabajo de remo, sin poder abrir los ojos completamente, sabiendo que el sol inglés ha sabido encandilarte, entonces te morderás los labios para no cantar de nuevo la misma melodía, te volverás sobre ese cuerpo, quizá con ganas de volver al ruedo, con el gesto de querer repetir ese momento que bien sabes no es más que una instantánea tomada sin aviso, una foto que no cabe en ninguno de tus albumnes. Y quizá, descubras que la segunda estación no ha pasado en vano, y que, algunas veces, la canción del verano también puede ser buena.

6 comentarios:

baudrillardo dijo...

me encantó. ya te lo he dicho, nunca decepcionas!

Viandante dijo...

Gracias Baudrillardo!!!
Un abrazo enorme

Autógeno dijo...

Me ha parecido una revisión encantadora y muy sensual del viejo tema medieval de la Danza de la Muerte.
Estoy con Baudrillardo, la decepción no entra tu repertorio.
Un saludo a todos los noctámbulos.

Anónimo dijo...

Buenísimo! Redondo!

Sensaciones dijo...

La verdad es que nunca me asombraré lo suficiente sobre los ímprobos esfuerzos que se hacen para "tolerar" la bondad de la música estúpida, "que no puedes dejar de tararear"... Por supuesto, eso, además, desplaza tantas posibilidades que se perderán. Ciértamente. Es asombroso: uno no puede evitar que habite en la mente de uno, tal es la fuerza de la repetición en el tiempo y en el espacio. No habrá lugar en el que te puedas librar de esa estupidez, igual que las frases de Brave New World o Un Mundo Felíz (por citar un tópico, o un clásico)... Tampoco me deja de asombrar la sinonimia que se establece entre "ligereza" y estupidez, banalidad... Realmente, si yo tuviera que ver algo "bueno" en esas "canciones del verano", necesitaría tal esfuerzo de la razón que me volvería loco... No importa. Todo empuja a la locura..., salvo que uno se vuelva imbécil. Qué lucha.

¿Estupidez = Ligereza? A ver si me pongo a tratar algo este tema desde un punto de vista diferente...

Apúntate diez puntos por contribuir a la causa de la tontería y la banalidad. ¡Faltaba gente!, faltaba tiempo dedicado a la causa. FELICIDADES, OYE. No te faltarán apoyos.

Creo que es más la rendición ante la estupidez que una aceptación de lo "ligero". Pienso en Lionen Hampton, repentinamente, en su constante risa, risa de placer, de gozo, de diversión, y veo un claro ejemplo de ligereza sin banalidad y sin estupidez. Hay muchos más ejemplos. Me viene una canción de Compay, y sigo viendo eso: "simplicidad", pero inteligencia, sensibilidad, ironía, herencia del más puro arte... La simplicidad puede encerrar el arte más produndo y conmovedor. Puede ser ligero, pero no tiene por qué ser estúpido. Yo lo aguanto porque me obligan a oírlo. Me lo imponen, pero de aceptarlo..., no, eso es una derrota, eso es la muerte... Paro.

Anónimo dijo...

no es nada fácil cuando estas perdido buscar la música entre tanto ruido, no puedo escuchar, no puedo escuchar ............ adeu viandante ................